NO VUELVAS AL ALMACÉN

 Estuvieron platicando, sobre de donde eran, que les gustaba, sobre lo pesado o fácil que estaba el trabajo. Llego el momento de ir otra vez a sus puestos, pero antes de irse, los dos trabajadores le dijeron al joven "Si algún día quieres aguantar más, búscanos", a lo que el hizo caso omiso el joven, ya que por el momento, no entendió lo que le decían.

La situación del joven fue mejorando poco a poco y con esto, pudo ir empezando a remodelar su casa como el quería, en la escuela seguía destacando al por mayor, ascendió de liga por su gran desempeño y mejoramiento en cada partido, pero ustedes se preguntaran ¿cómo podía hacer todas esas cosas a la vez? la verdad no se sabe, así el joven se la pasó más de medio año, haciendo las mismas actividades.

Como todas las cosas, nada es para siempre, llego el día en que sentía que no podía más, estando en el trabajo, así fue como se le vino a la memoria lo que le dijeron aquella vez los trabajadores de transporte, se levantó y dio marcha hacia el área de transporte.

 Al llegar ahí, pregunto por los hombres y enseguida salieron a ver quien los buscaba, entonces el les dijo "necesito algo para aguantar más, el cansancio me esta consumiendo" , al escuchar esas palabras los hombres lo acercaron al almacén  de refacciones y le dijeron, "como es la primera vez que vienes, no te cobraremos".

Le dieron 2 pastillas, el  una vez después de haberlas ingerido, salió y agradeció, al poco rato se sentía de la misma manera como con la que fue a ese lugar, ahí es donde, cuando quiere ir a reclamarles, empieza a sentir una euforia que no podía controlar, acabó su trabajo y se fue mucho antes a su casa, en el camino, él sudaba de una manera incontrolable, 

En cuanto llegó a su casa, sentía la necesidad de hacer algo, no se podía contener tanta energía dentro de su cuerpo, hizo mil y un cosas, arregló desperfectos que tenían mucho tiempo ahí y por una u otra razón, terminaba por dejarlos para otro día, así pasaron las horas, se acabó la noche y la madrugada llegó, era jora de ir a la escuela, tomó un baño y emprendió salida al colegio.

Al momento de llegar, sus amigos se sorprendieron bastante al verlo pues debido a que no durmió en toda la noche, llevaba unas ojeras de mapache, que resaltaban su persona, algo que a la mayoría de sus compañeros les pareció raro en cierta manera pero a la vez preocupante.


Ismael González de Jesús 

M-404

Comentarios

Entradas populares de este blog

SOBRE AVISO, NO HAY ENGAÑO